miércoles 19 de noviembre de 2008

22:31FUE HABILITADO EL PALACIO "TOMÁS A. DUCÓ"


COMUNICADO DEL DEPARTAMENTO DE PRENSA DEL CLUB ATLÉTICO HURACÁN

Esta tarde, y luego de más de un año con el Estadio cerrado (2/10/07), la dirigencia logró el levantamiento de la clausura que recaía sobre el Tomás A. Ducó. La familia "quemera" puede festejar, pues retorna al hogar de siempre.

La lucha por la reapertura definitiva tuvo varios capítulos para llegar a concretarse. Gran cantidad de inspecciones, que no terminaban de conformar al Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, se llevaron a cabo en este período. Muchas idas y vueltas sembraron la duda en los socios y simpatizantes e impulsaron a registrar en sus agendas el año 2009 como vuelta al Palacio. Para alegría de todos no se llegó a tal término.

Esta tarde, la Controladora Nº 65 (Marina Parrini), a cargo de la causa que entendía en la clausura del Estadio, finalmente rubricó la firma tan necesaria y esperada para la reapertura del Tomás A. Ducó, tras las aprobaciones firmadas por los tres entes responsables de controlar el estado de la cancha. Éstos son: La Dirección General de Fiscalización y Control (DGFyC), la Dirección General de Fiscalización de Obras y Catastros (DGFOC) y la Dirección General de Eventos Masivos (DGEM).

Desde muy temprano, Carlos Babington, Presidente de la Institución, y Alberto Pollio, Presidente del Estadio, se reunieron con los responsables de Eventos Masivos y con la mencionada Controladora.

En principio, el Ducó no contará con la Platea Miravé. Esto será hasta que se coloquen las butacas correspondientes a dicho sector de la cancha.

Cabe recordar que el último partido en Ducó fue el 2 de Octubre de 2007, cuando el Globo se impuso 1 a 0 frente a Banfield (13ª fecha del Torneo Apertura) con gol de Walter Coyette.

Vale aclarar que HURACÁN fue local en los estadios José Amalfitani, Diego Armando Maradona y Alberto José Armando.

Con el fin de la rehabilitación del Estadio, y aprovechando la ocasión para concretar otros arreglos, se han realizado estudios y mejoras por un valor superior a $ 1,000,000.-, de acuerdo a lo requerido por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires y la Secretaría de Seguridad.

Informe de los arreglos:

  • Estudio de carga (a cargo del Ing. Del Aquila Moroni) en las 4 tribunas. Se realizó una prueba con barriles, que en su interior almacenaban agua. El resultado fue óptimo en cuanto a la resistencia y estructura de cimientos.
  • Sellado de las juntas de dilatación en las Tribunas Local, Visitante y Miravé.
  • Hidrolavado general de los escalones de las tribunas. Se pintó a fondo, y como nunca se había realizado, la parte exterior del Palacio.
  • Reparación y cambio de pintura de los vestuarios local, visitante y de árbitros. Instalación de duchas en el control antidoping. Cambio total de las cañerías de los tres vestuarios con hidrobronce (para agua fría y caliente).
  • Nuevo alambrado olímpico.
  • Reestructuración de la Platea Miravé. Se desmontaron todas las butacas de hierro, las cuales serán reemplazadas por unas más modernas y de plástico.
  • Reparación de la concentración "a nuevo" para el fútbol profesional.
  • Resembrado del campo de juego.
  • Remodelación total de la iluminación.
  • Nuevos bancos de suplentes.

lunes 17 de noviembre de 2008

13:03ESPECIALISTA EN REHABILITACIONES (AJENAS)

Comentario por el Dr. Daniel Sisca

Fiel a su servicial manera de promover la recuperación de rivales en problemas, el Globo le proporcionó a Central un poco de oxígeno para sobrellevar la paupérrima campaña y exiguo promedio de cara a la lucha por no descender.

¿Cómo lo hizo?

Muy simple. Regaló los dos goles, no llegó nunca a general una opción clara de gol, sólo inquietó con algún remate desde afuera, se dejó enredar en el juego rosarino de esperar y aprovechar la buena tarde de Vizcarra y se consumió en un toque intrascendente en mitad de cancha, con el que arrancó durante los primeros 10 minutos para ilusionarse pero, rápidamente pasó a diluirse por falta de profundidad.

Salvo el inicio que mostró la intención de HURACÁN de asegurar el traslado con pelota al piso, toques de primera y rotación entre Toranzo , Pastore, González y, a veces, Barcos, el resto fue inoperancia, gruesos desacoples defensivos, problemas en la marca y errores personales que se pagan caro.

Los cambios no modificaron nada y el partido tuvo el dueño que mejor se adaptó a sus necesidades y limitaciones, aprovechando los regalos y cerrando cualquier posibilidad de riesgo en su arco.

Partido que era necesario ganar, por el rival que venía en caída libre, para recuperarnos de la bronca por el empate frente a River, para acomodarnos con un puntaje más que aceptable, para llegar al clásico con todo y para darle tranquilidad al trabajo inicial de Cappa y su cuerpo técnico.

Nada de eso se concretó y, ahora, la oportunidad se transforma en amenaza. Tenemos a Banfield, rival complicado y con necesidad de sumar de a 3, para luego vernos las caras con los cuervos.

Hay muy poco margen para seguir perdiendo.

No queda mucho tiempo para pruebas raras, pero tampoco lo hay para seguir insistiendo con la titularidad de algunos jugadores que, pruebas a la vista, no parecen estar en condiciones de revertir la imagen preocupante que deja cada partido.

Volverá Barrientos con todo lo que representa, más allá de lo futbolístico.

No debiera ser el único cambio.

La palabra la tendrá Ángel Cappa.